- No relacionamento entre republicanos, há críticas internas à negociação com o Irã e ao possível desbloqueio do estreito de Ormuz, com setores mais duros exigindo queda de sanções e recursos iranianos mantidos.
- Steven Cheung, assessor da Casa Branca, atacou Mike Pompeo, sugerindo que ele “feche a boca” diante do acordo, enquanto Trump se mantém firme na defesa de uma posição firme.
- Senadores próximos a Trump, como Lindsey Graham, Ted Cruz, Roger Wicker e Thom Tillis, alertam sobre riscos de um Irã fortalecido que pode ampliar o controle estratégico no Oriente Médio.
- O acordo em negociação prevê a reabertura do estreito de Ormuz, fim de sancões e desbloqueio de ativos iranianos, além de uma prorrogação de quarenta dias do alto do fogo para novas tratativas nucleares.
- Trump tenta promover a aproximação entre Israel e países árabes e muçulmanos, pedindo que acordos de Abraham sejam assinados por mais nações; Paquistão já recusou a participação, enquanto outros países não se manifestaram publicamente.
Los contactos con Irán desatan una nueva fricción en el seno del Partido Republicano de Estados Unidos. El giro diplomático que podría permitir la reapertura del estrecho de Ormuz genera resistencias entre quienes apoyan una postura más dura. La discusión interna emerge a partir de las negociaciones en progreso con Teherán.
El foco está en la posible revisión de sanciones y en la liberación de fondos iraníes, a cambio de avanzar hacia un alto el fuego nuclear con una extensión de 60 días. En Washington, la Casa Blanca defiende que el acuerdo podría reducir tensiones regionales y abrir espacio para una cooperación más amplia.
Entre las voces críticas figuran aliados de Trump que advierten sobre riesgos para la seguridad de Estados Unidos y para Israel. En estas posiciones, el descalabro sería mayor si Irán fortaleciera su capacidad militar y su control sobre rutas marítimas clave.
Prorroga de 60 días
La negociación contempla una suspensión temporal de la tensión actual, con una salida pacífica al conflicto nuclear dentro de dos meses. Teherán buscaría ceder menos en materia de programa nuclear, mientras se avanza hacia la reversión de sanciones y desbloqueo de activos.
Trump intenta involucrar a actores regionales y buscar apoyo de potencias árabes para legitimar el acuerdo. En su estrategia, el presidente impulsa una normalización de relaciones entre Israel y varios vecinos, dentro de lo que se conoce como Acuerdos de Abraham.
Reacciones y próximos pasos
Senadores cercanos a Trump expresan reservas sobre el impacto de un eventual acuerdo en el equilibrio regional. Señalan que la seguridad de Estados Unidos podría verse afectada si Irán mantiene influencia en el estrecho y continúa desarrollando capacidades nucleares.
La administración insiste en que continuar con la guerra resultaría más costoso y ambiguo que avanzar con una vía diplomática. Analistas señalan que la paciencia en las negociaciones podría verse recompensada con una salida menos traumática que un conflicto prolongado.
Trump afirmó en redes sociales que ha buscado apoyo de líderes de Arabia Saudita, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania para los Acuerdos de Abraham. Dijo que, si Irán firma el pacto, sería conveniente sumar su participación a la coalición internacional.
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